El fin de semana del 5 y 6 de septiembre más de 450 estudiantes secundarios, universitarios y terciarios de todo el país protagonizaron en la ciudad de la Plata los plenarios nacionales organizados por el MUS Nacional y la CEPA Nacional.

La apertura se realizó en el Colegio Nacional, donde se desarrolló el plenario del MUS. Allí dió unas palabras de bienvenida Lautaro Leopardi, coordinador de la CEPA de La Plata, en la que destacó la alegría de ser anfitriones de este encuentro «en un momento muy difícil, a mil días del gobierno vendepatria de Milei, donde venimos a discutir cómo nos seguimos organizando para enfrentar su política». Estos plenarios se realizan a 50 años de la Noche de los lápices, como destacó Santiago Vahnovan, del MUS de La Plata: «hace 50 años acá en La Plata, estudiantes secundarios como nosotros, que peleaban por el boleto, que peleaban por un país distinto, fueron secuestrados por la dictadura militar. Hoy tenemos que levantar esas banderas, levantar esa lucha y seguir nosotros la pelea por los derechos de todos los estudiantes».
Hablaó también Valentina Corti, presidenta del Centro de Estudiantes de la Escuela Bustos de Santa Fe, que contó de la pelea de los estudiantes secundarios: «nosotros en Santa Fe venimos de algunas experiencias. Encuesta de necesidades, junta de firmas, miles de reuniones del cuerpo de delegados, pelea durante una año entero, luego de lo que conseguimos ganar la copa de leche en la Escuela Bustos.» Por su parte, Octavio Borri, presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Médicas de Rosario, se refirió al recorrido en la facultad, planteando que en un momento complejo por la política del gobierno se pueden conquistar cosas que cambian la vida de los compañeros estando todos los días en la facultad «y principalmente tomando los problemas de todos sin subestimar los que nosotros tenemos, sin subestimar a nuestros compañeros».
A continuación compartimos las palabras de Nehuén Corbeletto, coordinador nacional de la CEPA, y Montserrat Magariño, coordinadora nacional del MUS.
Palabras de Nehuén Corbeletto, coordinador nacional de la CEPA
Quiero saludarlos a todos y a todas. Es una alegría encontrarnos y compartir esta apertura con el MUS. Primero felicitar porque nos rompimos el lomo para estar acá en nuestro Plenario. Porque cuando hay dificultades, lograr cosas tiene un valor enorme.
Y si que hay dificultades…porque sale carísimo todo y aún así juntamos plata para vernos un fin de semana y discutir lo que queremos hacer. Es todo lo contrario a lo que quieren tipos como Milei: juntarnos, resolver las cosas colectivamente y salir unidos para enfrentar su política.
y alguien se puede preguntar “¿por qué se juntan acá? ¿Que van a discutir?” Somos estudiantes qué queremos seguir en las aulas, queremos recibirnos y que siga existiendo la Universidad pública. Tres cosas que este gobierno nos quiere quitar. Porque la guita no alcanza, muchos tenemos que laburar y dejamos de cursar porque faltan horarios. Aumentan los alquileres. Las becas son una miseria.
Pero no solo defendemos la Educación pública. La CEPA cumple 35 años peleando por la Universidad del Pueblo Liberado. Nacimos en el 91 enfrentando al menemismo y su plan de entrega y privatización, para pelear por otra Argentina, para que los estudiantes junto al campo popular conquistemos la liberación de los imperialismos que oprimen la Argentina y tener así un país soberano y una Educación al servicio del pueblo y de la patria.
Desde que asumió Milei estamos bajo ataque. Este gobierno se propuso borrar todas las conquistas del pueblo argentino: desde los derechos laborales y sociales hasta la misma Universidad pública. Es un gobierno que quiere volver a la Argentina de principios del siglo XX. Quieren que los ricos sean aún más ricos y los pobres aún más pobres. Una argentina que sea para los de arriba y para los de afuera.
Esos de afuera son los que se creen dueños de América Latina y que apoyan gobiernos de ultraderecha como el de Milei. Esos de afuera, son los que invaden Venezuela para secuestrar a su presidente, son los que bombardean a niños, mujeres y trabajadores en Irán. Son los que amenazan a nuestros hermanos en Cuba y México. Son los que masacran a miles y miles de palestinos. El monstruo existe y se llama Estados Unidos, se llama Donald Trump y su amigo genocida Netanyahu, presidente de Israel.
Reaccionan así por su disputa con otros imperialismos: el socialimperialismo chino les comió terreno y no quieren perder hegemonía. Nos acercan a una guerra mundial que las naciones y pueblos oprimidos del mundo no buscamos, ni queremos.
El presidente Milei aplaude todas las que hace Trump y lleva una política que ajusta y entrega nuestra soberanía. Pero este gobierno tiene un problema: en dos años y medio no pudo sacar al pueblo de las calles. En este tiempo hubo distintas luchas, en distintos momentos que fueron desgastando al gobierno. La luchas de los jubilados, el Garrahan. Venimos de jornadas de desocupados con cortes en julio, estuvo el 6 de agosto contra la extranjerización de las tierras y San Cayetano el 7 de agosto.
En ese camino, es necesario un gran paro nacional activo que vuelva a parar el país y golpee esta política y volver a demostrar quienes son los que producen las riquezas en Argentina.
Tenemos que decir que esas luchas frenaron cosas al gobierno. Querían extranjerizar las tierras y no pudieron: se encontraron con un pueblo que plantó la bandera celeste y blanca. Emergió la patria en las calles, la Selección levantó esa bandera y rechazamos la extranjerización y tomó más fuerza un reclamo que no se agota: Las Malvinas son Argentinas. Fuera Ingleses de Argentina.
Milei ahora quiere usar nuestro reclamo. Pero nadie le cree: no nos olvidamos de sus elogios a Margaret Thatcher, ni de cuando dijo que los kelpers tienen derecho a decidir a qué país quieren ser.
Otra cosa que hasta ahora le frenamos al gobierno es el arancel, el examen de ingreso y la destrucción de la universidad pública para que avancen las privadas. Con cuatro marchas federales, tomas, clases públicas, defendimos y vamos a seguir defendiendo la Universidad pública.
Así ganamos la Ley de Financiamiento Universitario y no fue fácil ganarla. Recordemos cuando en 2024 el Congreso avaló el veto a la Ley y fue un golpe, un momento difícil, donde algunos decían que “ya está”, que no había más para hacer: ahí los estudiantes subimos el volumen y tomamos 100 facultades en todo el país.
En este recorrido desde la CEPA no dejamos de ir a los cursos y pasillos apostando al protagonismo estudiantil. Así viene siendo también en la lucha por el comedor en Humanidades de La Plata, en la lucha por los baños en Tucumán, por el edificio propio para los estudiantes de la UADER.
Hoy se cumplen 319 días desde que Milei no aplica la Ley de Financiamiento. Para escuchar la música que nos gusta, los estudiantes tenemos que volver a subir el volumen para exigir el presupuesto que necesitamos para seguir estudiando, para que aumenten las becas Progresar y Belgrano, para que los docentes y nodocentes tengan salarios dignos. Vamos a construir la quinta marcha federal universitaria.
Milei dice que no hay plata. No es así. Pusieron 63 mil millones de pesos para Galperín, dueño de Mercado Libre, perdonan impuestos a los bienes de lujo y nos atan al FMI con la deuda externa usuraria e ilegítima. Se enriquecen las petroleras extranjeras, agroexportadoras y terratenientes. Ahí está la plata, Milei.
Esa es la Argentina de Milei, millonarios más millonarios mientras al resto del pueblo se lo condena a la oscuridad del hambre, la desocupación, al cierre de empresas nacionales, a abandonar la carrera….
¿Cuántas veces nos dijeron que no es posible dar vuelta el viento? Nuestra agrupación nació en medio del auge liberal, después de la caída del Muro de Berlín cuando se decía que “el imperialismo ya no existía”, “que la clase obrera había desaparecido”, “que las naciones no tenían importancia”. Enfrentando a Menem avanzamos, crecieron las luchas y las puebladas. Nuestra fuerza creció y empezamos a dirigir Centros de Estudiantes.
Y si hablamos de oscuridad, tenemos que hablar de la dictadura. ¿Era posible derrotar a la dictadura del 76? Primero tenemos que decir que hubo quienes lucharon por impedir el golpe. En ese momento estaba el gobierno de Isabel Perón, que sufría el ataque golpista de las dos potencias imperialistas, como EEUU y la URSS. Los que lucharon contra el golpe arriesgaron su vida y muchos fueron asesinados por bandas golpistas. En uno quiero nombrar a todos los caídos en esa lucha: Enrique Rusconi, quien fuera presidente del Centro de Humanidades de La Plata, militante del FAUDI y del PCR.
Y cuando el golpe triunfó y se instaló la dictadura de verdad fue difícil con el secuestro, la tortura, los desaparecidos. Recordamos a los secundarios desaparecidos hace 50 años en la Noche de los Lápices. Recordamos a los 30.000 desaparecidos por la dictadura genocida. ¡Presentes ahora y siempre!
En esas condiciones de terror hubo quienes lucharon contra la dictadura. Hubo un pueblo que de a poco se organizó y luchó contra la entrega y el terror de la dictadura. Está el ejemplo de las Madres de Plaza de Mayo, el de los obreros de la Swift de Berisso, el de los primeros paros nacionales desde el 79 en adelante. Y por esas luchas la dictadura se tuvo que ir antes de lo que querían.
Milei es un negacionista de los 30.000, pero no niega a la dictadura porque reivindica su política de ajuste, entrega, represión.
Este gobierno fomenta el desánimo, el individualismo y la fragmentación. La idea de resultados rápidos. Nos dicen que nos podemos arreglar solos. Vemos el futuro con incertidumbre porque el ajuste a nuestros bolsillos hace que imaginemos imposible cualquier perspectiva de futuro. Desde este Plenario decimos que nadie se salva solo y que si nos quieren aislados, más nos vamos a juntar a organizarnos para tener un futuro.
A esta política le oponemos otra. Dar vuelta el viento es que los de abajo tengamos la sartén por el mango. Porque muchos estudiantes buscan una salida a esta situación. Están cansados de que no se resuelvan sus necesidades y quieren otra cosa. Tenemos que decir que hay salida. Tenemos una salida.
El primer paso para tener una Argentina distinta es sacarnos de encima al gobierno de Milei. Seguir enfrentando sus planes en cada Facultad en cada Instituto, junto al pueblo enfrentar su política para desgastarlo.
Esa Argentina distinta que queremos la vamos a conquistar, porque no va a venir de arriba y no se va a resolver en una oficina. Como fue con el Cordobazo, las puebladas de los 90 y el Argentinazo.
Hay salida. Es con la unidad y la lucha del campo popular para romper con el FMI e imponer la suspensión del pago de la deuda externa, ilegítima y usuraria. Tenemos que imponer la recuperación del petróleo, de la minería y la pesca. Recuperar nuestros ríos y mares. Tenemos que imponer la creación de un millón de chacras y que florezcan miles y miles de empresas nacionales para la industria nacional. Así vamos a resolver que haya trabajo, salarios, salud y educación para todo el pueblo. Ahí está la plata para que en Argentina no haya hambre. Esa argentina late en cada lugar donde el pueblo se levanta y lucha.
Vamos a completar la tarea que iniciaron Belgrano, San Martín y Güemes: Una argentina que sea independiente de toda dominación extranjera.
El protagonismo de los estudiantes es clave para conquistar esa Argentina. Tenemos que cambiar la correlación de fuerzas en el movimiento estudiantil. Tenemos que recuperar los Centros de Estudiantes para que sean herramientas de lucha de los estudiantes. Hay que recuperarlos de las conducciones actuales, que hoy sólo dan “un servicio” y que así no sirven para derrotar la política de Milei en la Universidad. Centros que son una extensión de un decano o un rector y que no nos organizan por nuestras necesidades. Tenemos que crear los Cuerpos de Delegados y que los estudiantes decidan y organicen para la lucha. Tenemos que hacer crecer la CEPA, tenemos que sumar a los miles que buscan una salida.
Hay una responsabilidad: levantar el ejemplo de los que lucharon en las peores condiciones, cuando todo se oscurecía. Si ellos no luchaban como lucharon hoy no estaríamos acá. Tenemos que levantar ese ejemplo y todos los días trabajar para dar vuelta el viento. Es posible derrotar esta política y es posible otra Argentina.
Estoy convencido que vamos a derrotar a Milei y su política. Nuestra lucha va a triunfar y vamos a construir una Argentina independiente y soberana
Que viva la CEPA, vamos el MUS!
Palabras de Montserrat Magariño, coordinadora nacional del MUS
En primer lugar, darles la bienvenida a todos los compañeros y compañeras que nos encontramos acá. Es un orgullo muy grande haber llegado a estos encuentros nacionales de estudiantes secundarios y de estudiantes universitarios. En un momento que sabemos que es muy, pero muy difícil para el conjunto del pueblo. Que es muy difícil seguir estudiando, que es muy difícil juntar peso por peso, como decimos. Pero que incluso desde el momento en el que empezamos a discutir cómo juntar la plata para el colectivo, cómo juntar la plata para la comida, si el compañero tiene o no tiene una bolsa de dormir, es cuando empezamos a demostrar que hay otra salida, que hay otro modelo distinto al que nos quieren imponer Milei, las clases dominantes y los imperialismos que lo sostienen.
Hace 52 años, en este mismo colegio, se hacía el primer encuentro de lo que en su momento fue la corriente de estudiantes secundarios de izquierda, lo que hoy es nuestro Movimiento de Unidad Secundaria. En este mismo colegio se discutía cómo íbamos a enfrentar esos planes que tenían las clases dominantes, que tenían los imperialismos, que después terminaron concretando el golpe de 1976. En este mismo colegio, estudiantes secundarios y secundarias, hace 52 años hacían su primer encuentro.
Y estamos a nada más que 11 días de los 50 años de la noche de los lápices. Esa noche donde la dictadura secuestró, torturó y desapareció a unos de los principales estudiantes, dirigentes de ese momento de los secundarios, que peleaban por el boleto estudiantil secundario en la ciudad de La Plata. Pero acá lo que nosotros sabemos, y peleamos seguir su ejemplo todos los días, es que esos pibes y esas pibas no peleaban solo por el boleto estudiantil como muchos nos quieren hacer creer. Esos pibes y esas pibas luchaban por otro tipo de Argentina, por otro tipo de escuela, porque no querían una educación al servicio de los de afuera, no querían una educación al servicio de las clases dominantes de nuestro país.
Y por eso, aun cuando parecía que tenían todo en contra, cuando les quería hacer creer que si se organizaban iban a perder, no solo nos demostraron que hasta cuando podemos tener todo en contra es posible y vale la pena organizarnos, sino que además conquistaron en ese momento el boleto estudiantil a dos pesos.
Hoy la situación que tenemos con el gobierno de Javier Milei no es fácil. En la Argentina crece el hambre, en la Argentina crece el consumo de droga, los narcos buscan apropiarse de los barrios donde vivimos. Crecen los padecimientos de salud mental. Cada vez somos más los pibes y las pibas que no tenemos un acompañamiento en los colegios. El gobierno nacional, ante la miseria que vivimos, elige abandonar el sistema de salud, elige abandonarnos a los pibes y a las pibas. Porque como lo dijo en su momento, si vos te querés reventar solo en la esquina es tu problema. Pero acá lo que el gobierno no dice es que no solo lo que él quiere imponer es el individualismo, sino que ese plan donde nos ofrecen la droga como salida, donde el hambre es lo que predomina y nos quieren hacer creer que hay que salvarnos solos, es parte del plan que tienen para tenernos dormidos y que nos traguen esas chispas que crecen por abajo para terminar con esta política.
Hoy en día tenemos un gobierno que además desprecia profundamente a las mujeres. No podemos olvidarnos de lo que fue la gran marea verde. Tenemos que seguir defendiendo esa marea y tenemos que pelear que en toda la Argentina se cree la marea rosa por la declaración de la Emergencia Nacional en Violencia contra las Mujeres, porque matan una piba cada 30 días. Es parte del gobierno y de sus discursos de odio.
Pero ante toda esa violencia las mujeres y las pibas también, en particular las estudiantes secundarias, nos venimos organizando para enfrentar la violencia machista y para enfrentar al gobierno de Javier Milei en grandes movilizaciones como lo hicimos el 8 de marzo y el 3 de junio. Hoy en la Argentina entra en vigencia la baja de la edad de imputabilidad. Necesitamos discutir cómo vamos a organizarnos ante eso porque esos planes represivos del gobierno con los que quieren llenar las cárceles de pibes y de pibas van a empezar a tocar la puerta de nuestras escuelas, van a empezar a tocar a nuestros compañeros, a nuestras compañeras que hoy el gobierno los quiere tener o tirados en la esquina por la droga o adentro de una cárcel en vez de proponernos un futuro y un país distinto a los pibes y a las pibas.
Hoy a 50 años de la noche de los lápices, a 50 años del 24 de marzo, tenemos no sólo el gobierno más negacionista desde la vuelta de la democracia, sino que tenemos el gobierno más vendepatria. Milei, ¿se cree que ahora nos vamos a creer que le interesan las Malvinas? ¿Acaso se piensa que no nos vamos a dar cuenta que la base naval la quiere para los yanquis y no para nosotros, no para nuestra industria, para nuestra producción nacional y por el lugar estratégico que ocupa para recuperar nuestras islas Malvinas? Por eso decimos que no son ni yanquis ni inglesas, las Malvinas son argentinas. Y como nos gusta a nosotros cantar, tenemos que salir a las calles en toda la Argentina para recuperar esas islas y para recuperar nuestra soberanía, para recuperar el Paraná, y para recuperar todos los ríos en la Argentina, todas las tierras, el litio y el petróleo que hoy en día el gobierno de Milei le entrega en bandeja de plata a los imperialismos.
Milei nos ata de pies y manos con el FMI. Y de la mano de esos ajustes que el Fondo Monetario Internacional le pide que haga a la Argentina, este año los estudiantes secundarios sufrimos el ajuste más brutal del último siglo a la educación pública. Pero un ajuste que además tiene una particularidad, es que descargaron todo contra las escuelas técnicas. ¡Eso no es una casualidad! Ese ajuste que hacen cuando cierran el Fondo de Incentivo a la Formación Técnico-Profesional es porque quieren vaciar las escuelas técnicas, quieren que no haya pibes y pibas discutiendo qué tipo de profesionales ser. No quieren que seamos profesionales al servicio de nuestro pueblo, no quieren llevarnos a laburar a las industrias, porque lo que quieren es convertirnos en mano obra barata para una industria que encima es para los de afuera. Ante eso tenemos que organizarnos en todas las escuelas técnicas del país, para discutir el tipo de industria que necesitamos, para discutir el tipo de escuela que necesitamos, en un momento en el que si los pibes y las pibas no tienen los materiales hoy en día se quedan afuera de la escuela.Y eso no lo podemos permitir.
Ante todos estos problemas hubo una respuesta, que como decía bien Nehue, hay algo que es muy importante, que estos dos años el medio de gobierno no lograron sacar a la gente de las calles. Este año lo empezamos enfrentando la reforma laboral, después fuimos a un multitudinario 8 de marzo, a un 24 de marzo que le frenó al gobierno el plan de liberar a los genocidas, y que tuvieron que frenarlo porque fuimos millones y millones en las calles el 24 de marzo enfrentando la política de Milei. El 3 de Junios millones de pibas salimos a las calles después de los femicidios de Agostina, de Dulce y todos los femicidios que nos tocan afrontar todos los días en las provincias. Salimos en una gran marcha que fue opositora al gobierno de Milei y las pibas marcamos la cancha porque no estamos dispuestas a retroceder en los derechos que hemos conquistado. Después, el 22 de julio, apenas terminó el Mundial, se volvió a calentar la calle con organizaciones como nuestros hermanos de la Corriente Clasista y Combativa, que cortaron los accesos a la capital y en muchísimos otros lugares del país, en reclamo de que vuelvan a apagar el programa volver al trabajo.
Y esa misma tarde, las CGT, la UTEP y las 2 CTA marcharon junto a los jubilados en un inicio de un plan de lucha que es muy importante y que marca la unidad y el camino para condicionarle la política a Milei desde las calles. En medio de todos los problemas que vivimos, tuvimos una gran alegría que fue ese partido contra los ingleses, en los que los jugadores levantaron esa bandera de las Malvinas e hicieron que el gobierno tuviese que frenar la sesión del tratamiento del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada. Cuando terminó el Mundial y quisieron volver a instalar la discusión, se encontraron con un repudio que fue creciendo por abajo porque el pueblo argentino no está dispuesto a que extranjericen el 25% de su territorio.
Y ese repudio por abajo y esa gran movilización del 6 de agosto lo tuvo que hacer retroceder. Frenamos los planes de Milei de la entrega del 25% de nuestra tierra. Y es importante que entendamos que eso que frenamos el 6 de agosto en las calles era parte del corazón de ese plan de ajuste, de ese plan de entrega que hoy en día hace que Milei tenga que reprogramar su agenda y hacer un paso al costado con la entrega de nuestra soberanía.
Y dentro de todas esas luchas que crecen entre el pueblo argentino, también crecen las luchas de los estudiantes secundarios. Acá tenemos que aprovechar este plenario para poner en discusión todo y sobre todo para aprender de las mejores experiencias y pelear generalizarlas en todo el país. En Tucumán, los compañeros de la escuela normal y los compañeros de la ESEA lucharon en contra del acoso hacia las pibas, lucharon en contra de los recortes que quisieron hacer a nuestra formación, lucharon por más y mejores bancos, mejores sillas, y no solo que lo hicieron con el protagonismo del conjunto, sino que le ganaron al gobierno que diera una respuesta.
En la escuela Bustos de Santa Fe, después de un año luchando, que nos vengan a decir que no es posible si cuando persistimos y luchamos y protagonizamos, logramos conquistar cosas como conquistamos la copa de leche para todos los pibes del colegio. En la jornada nacional de lucha que hicimos en junio, dimos pasos, dimos pasos en la Capital Federal, como con la sentada y el corte de calles en el Lengüitas en contra de la reforma nefasta de Jorge Macri Buenos Aires Aprende, dimos pasos en ponernos a discutir cómo vamos a hacer los estudiantes secundarios y secundarias para marcar el tipo de país y el tipo de escuela que necesitamos. Pero en este momento necesitamos ir a más, necesitamos calentar las calles y necesitamos calentar las aulas con el protagonismo del conjunto de nuestros compañeros para volcar a los estudiantes secundarios a la lucha.
Y una vez que estemos luchando por nuestras necesidades, por nuestros problemas, vamos a unir nuestras luchas a las del conjunto del pueblo argentino para derrotar a Javier Milei. Necesitamos que el MUS, el Movimiento de Unidad Secundaria, se transforme en el movimiento que sea la herramienta del conjunto de los estudiantes secundarios de la Argentina. Necesitamos hacer ese movimiento que empalme con esa bronca que crece por abajo, con todos esos pibes y esas pibas que están cansados de vivir para el orto, todos esos pibes y esas pibas que se cagan de hambre, que están enojados porque ven que viene Donald Trump y piensa que puede hacer lo que quiere con la Argentina, todos esos pibes que quieren quemar las banderas de Estados Unidos, que quieren quemar las banderas de los ingleses y que quieren salir a defender las Malvinas. Tenemos que ser los más antiimperialistas, los más rebeldes, los más solidarios, para construir un movimiento en la Argentina que vaya a disputar en esta segunda mitad del año las conducciones de los Centros de Estudiantes, no para coleccionarlos. Necesitamos ir a disputar los centros de estudiantes para que sean herramienta real del conjunto de los estudiantes de la escuela, porque cuando luchamos y ponemos el centro a disposición del conjunto de los estudiantes es posible cambiar las cosas, es posible ganar y es posible darle una salida a toda esa realidad de mierda individualista y conformista que nos quieren vender. Necesitamos que el MUS sea ese movimiento que empuje los quilombos en las escuelas por los problemas que tenemos todos los días, que empuje el quilombo hasta por el papel higiénico, por la copa de leche y por todos los problemas que tenemos y que nos molestan y que no nos dejan estudiar. Necesitamos ir a un gran 16 de septiembre a 50 años de la noche de los lápices donde llenemos las calles de estudiantes secundarios y llenemos ese 16 de septiembre de todos nuestros reclamos y reivindicaciones.
A 50 años de la Noche de los Lápices necesitamos aprovechar este encuentro para poner en discusión todo, pero sobretodo necesitamos aprovechar este encuentro para salir unidos y unidas a una segunda parte del año donde profundicemos la lucha, donde profundicemos el protagonismo y donde sigamos enfrentando a este gobierno y marcando desde las aulas y las calles que otra salida a favor del pueblo, de la patria, de todos nuestros compañeros y compañeras, es posible. Porque cuando decimos que peleamos por la escuela del pueblo liberado, es pelear por otro tipo de Argentina. A 50 años de la Noche de los Lápices, 30.000 compañeros detenidos, desaparecidos, ¡Presentes! Ahora ¡y siempre!
¡Que viva el Movimiento de Unidad Secundaria de la Argentina! ¡Que viva la Corriente Estudiantil Popular Antimperialista! ¡Aguanten el MUS, aguante la CEPA! ¡Felicitaciones compañeros y compañeras!

