EL ABANDONO COMO REFORMA

El 25 de septiembre de 2024 se aprobó el proyecto de reforma escolar y estudiantil. El 2025 está reforma llamada «Buenos Aires aprende» fue aplicada a 33 escuelas «pioneras» como prueba piloto para evaluar cuál era el impacto de esta.

En esta reforma casi total del sistema educativo se trajeron a la mesa varias propuestas, como la unificación de varias materias, el acompañamiento psicopedagógico a alumnos, la eliminación tradicional de las previas de los secundarios o progresión personal de los estudiantes para «adaptarse a los ritmos» de aprendizaje personal de cada uno.

Esta reforma es vendida por el Gobierno de la Ciudad como una forma de “preparar a los alumnos para ser más autónomos”, y suena bien. Después de todo, entendemos que la vida adulta se trata de ser autosuficiente y autónomo. Sin embargo, no es ahí donde hace hincapié la reforma.

Al combinar materias en laboratorios y hacer la nota colegiada, básicamente se está prescindiendo de muchos profesores, que vieron cómo sus jornadas (que solían estar en paquetes de 36 horas) se vieron recortadas a unas míseras 30 horas. Y claro, no pueden echarlos por ser funcionarios públicos, pero esta reducción de la jornada vino acompañada de una reducción del salario, lo cual básicamente hizo que muchos profesores tuvieran que renunciar al ver cómo sus ya de por sí pobres ingresos se esfumaban.

Esto demuestra que no les importa “la autonomía del alumnado”, sino reducir aún más el gasto educativo.

En el marco de esta reforma, nuestro colegio, el “Lengüitas”, fue uno de los más golpeados. Muchas de las cosas que prometía la reforma ni siquiera llegaron a aplicarse. Los acompañamientos psicopedagógicos nunca llegaron porque ni siquiera existe un equipo formado para llevarlos adelante. Además, muchos docentes terminaron dejando la institución porque tenían que trabajar hasta seis horas más sin cobrar lo que correspondía y, en varios casos, sin haber sido avisados previamente de estos cambios.

Por otro lado, la unificación de materias y los Planes Personales de Aprendizaje están lejos de funcionar como deberían. Son confusos, están mal organizados y generan más dudas que soluciones. De hecho, muchos profesores todavía no tienen claro qué se aplica, qué no y cómo deberían implementarse estas medidas.

Esta reforma, que no reforma nada, solo sirve para justificar un alineamiento al plan de abandono institucional que plantea el propio gobierno nacional, permitiéndoles culpabilizar e incriminar a los estudiantes, usándolos como chivo expiatorio de las fallas del actual sistema educativo.

Por poner un ejemplo, el 23 de abril, y en el marco de una proliferación de amenazas de tiroteos en el colegio Lengüitas, una lista entera fue proscripta y obligada a renunciar a las elecciones del centro de estudiantes. ¿Por qué? Porque es más fácil culpar a los estudiantes “conflictivos”, a los que “nunca se callan”, que solucionar con un equipo pedagógico las situaciones de violencia.

El 1 de junio se votó una medida por unanimidad por todo el colegio secundario en una asamblea de emergencia y consistió en una sentada en el interior del colegio y una batucada en el exterior, con el fin de que los directivos y el Gobierno de la Ciudad vieran que estamos dispuestos a ir hasta el final.

Compartir nota:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar:

Sobre nosotros

Somos la revista de la Juventud Comunista Revolucionaria ☭

Últimas notas

  • All Post
  • Ambiente
  • Arte
  • Barrios
  • Comunismo
  • Deportes
  • Economía
  • Estudiantil
  • Internacional
  • Movimiento obrero
  • Mujeres
  • Pelis y series
  • Política
  • Quiénes somos
  • Secus
  • Sin categoría
  • Soberanía
  • Universidad