El 6 de marzo el gobierno aprobó la reforma laboral, con lucha en todo el país. La pelea no se termina: en cada uno de los lugares, vamos a dar batalla contra su implementación.

Con esta reforma el gobierno pretende maximizar las ganancias de un puñado de monopolios, para lo que necesita explotarnos más y pagarnos menos: jornada de 12 hs, sin pago de horas extras, vacaciones fragmentadas, que te pagues tu propia indemnización, etc. Y también pretende barrer con la organización colectiva: que los sindicatos se organicen por empresa y no por rama, que haya que pedir permiso al empleador para hacer una asamblea, limitar el derecho a huelga declarando las actividades como “esenciales” o “trascendentales”. Es una reforma que atrasa cien años en derechos conquistados.
De diciembre a febrero, de 2026 a 1900
El jueves 18 de diciembre del 2025, las plazas de todo el país fueron escenario de una jornada unitaria y masiva contra la reforma que, no solo logró posponer su tratamiento sino que nos permitió avanzar en un paro nacional activo que expresó la fuerza del movimiento obrero y popular para derrotar el ajuste, el hambre y la entrega de Milei. El miércoles 11 de febrero de este año, mientras el gobierno descargaba una feroz represión en el centro de CABA y el Senado daba media sanción la reforma, en todo el país hubo marchas mostrando el repudio obrero y popular. El jueves 19 se concretó u#n gran paro convocado por la CGT y las dos CTA. El paro se sintió con fuerza en fábricas, bancos, escuelas, aeropuertos, puertos y fue activo en muchos lugares del país con decenas de marchas, actos, cortes de ruta y ollas populares. En las calles se avanzó en la necesaria unidad contra la reforma. En CABA el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que nuclea a gremios como ATE, UOM, Aceiteros entre otros de la CGT y las dos CTA, junto a la CCC y otras organizaciones, realizó una movilización y acto en las cercanías del Congreso. El 2 de febrero la CGT convocó a la Corte Suprema en contra de la reforma.
El 27, por tercera semana consecutiva, se realizó una nueva jornada nacional contra la reforma, convocada por multisectoriales que reúnen a gremios de las tres centrales obreras, junto a organizaciones sindicales, políticas, sociales y de derechos humanos. En varias provincias la jornada se articuló con las luchas de docentes y estatales, fortaleciendo la unidad en las calles. Hubo cortes, actos y movilizaciones en distintos puntos del país, como la bajada de laAutopista Buenos Aires–La Plata, Rosario, La Pampa, Entre Ríos, Misiones, San Juan y Mendoza, entre otros.
Industricidio
La aprobación de la reforma se da en una situación crítica: ya son más de 20.000 empresas las que cerraron, lo que implicó la pérdida de casi 300 mil puestos de trabajo en estos dos años de gobierno. Crecen los despidos y las suspensiones; la política económica de Milei, el ajuste, la caída del consumo y la apertura de importaciones, nos llevan a un verdadero industricidio. A su vez las grandes empresas buscan que el costo lo paguemos los trabajadores: más flexibilización laboral, mayores ritmos de producción, suspensiones.
La pelea sigue
Crecen los despidos y suspensiones, y crecen también los conflictos. Así se vió en la toma de Fate, ante el cierre de la planta de San Fernando que implicaba el despido de 920 trabajadores. O la toma del frigorífico Euro, en Santa Fe, en defensa de los puestos de trabajo. En la Granja Tres Arroyos, Entre Ríos, hubo diez días de paro en reclamo por aumentos de sueldos; y en Aires del Sur, Tierra del Fuego, los trabajadores tomaron la empresa contra las suspensiones.
Estos son algunos ejemplos de los que se repiten a lo largo y ancho del país. En los dos años del gobierno de Milei hubo más de 700 conflictos laborales, principalmente en la industria.
El gobierno ganó la aprobación de la reforma laboral, y al mismo tiempo su política genera bronca y disconformidad en amplios sectores. Los meses de enero y febrero las calles estuvieron con permanente actividad y luchas contra las medidas del gobierno, luchas que necesitan unirse.
Está en discusión cómo sigue la pelea, para dar batalla contra su implementación en cada uno de los lugares; para tirar abajo esta reforma y conquistar los derechos que nos sacaron. En el camino de conquistar condiciones laborales dignas y salarios acordes a la canasta familiar. Los cortes de ruta en todo el país y la lucha en cada uno de los lugares de trabajo marcan el camino para la pelea que se viene.


